Nuestra
vendimia se realiza en el momento que el fruto seleccionado
adquiere su óptima maduración, transportando
la uva a la bodega tan solo dos horas después de cortar
los racimos.
El proceso de
fermentación (que no por antiguo deja de sorprender
cada cosecha) es controlado para extraer todos los colores
y aromas que la uva es capaz de entregar. En
nuestra Sala de Crianza climatizada el vino
evoluciona en barricas bordelesas el tiempo preciso para conseguir
el redondeo óptimo para cada tipo de vino. Los vinos
de crianza corta permanecen en barrica entre cuatro y seis meses,
consiguiendo unos vinos con predominio de aromas frutales. Para
los crianzas y reservas la permanencia en barrica será
de doce meses o más, con otro periodo mínimo de
un año en botella. |  |  |